La primera vez que subí a sus murallas me sentí el amo del castillo, casi un califa que gobernaba estas tierras. La muralla se eleva sobre el cerro conocido como Cabeza de Zorro. Es una gran fortaleza del Califato de Córdoba jalonado de torres rectangulares, dos de ellas flanquean la puerta principal. Cuando pasas por sus estrechos pasajes de muralla desde una torre a otra da un poco de vértigo pero si vistas Trujillo no te lo puedes perder. Disfrutarás de unas vistas impresionantes no solo de los campos de cultivo que la rodean sino también del conjunto arquitectónico que tienes a tu alrededor.



