La plaza Mayor de Trujillo es un excelente punto desde el que comenzar nuestro recorrido. Aquí se encuentra la imagen más fotografiada e imprescindible de Trujillo, la estatua ecuestre de Francisco Pizarro de 1929, por si no lo sabías fueron unos escultores estadounidenses los que la realizaron, Charles Cary Ramsay y Mari Harriman.
Fue la plaza el centro comercial y centro de espectáculos y celebraciones, fue y sigue siéndolo en la actualidad, porque hoy en día también es testigo fiestas como El Chíviri y lugar de celebración de la Feria del Queso. Rodeada de edificios de los personajes más VIP de la Edad Moderna (Los Piedras Albas, los de La Conquista, Los Cháves-Cárdenas, los Pizarro-Orellana y Santa Marta) y de la Iglesia de San Martín.



